Una corona de acero inoxidable es una tapa metálica preformada que se coloca sobre un diente que se ha debilitado por una caries, una fractura o un tratamiento dental extenso. Estas coronas cubren y protegen completamente el diente, evitando daños mayores y ayudando a que funcione normalmente.
En odontología pediátrica, las coronas de acero inoxidable se utilizan con mayor frecuencia en los dientes de leche posteriores, donde la fuerza y la longevidad son especialmente importantes. Ayudan a preservar el espacio, ayudan a masticar y hablar, y guían el desarrollo adecuado de los dientes permanentes.